domingo, 7 de febrero de 2010

El movimiento pacifista contra el movimiento por la verdad del 11 de septiembre

por Barry Zwicker

¿Qué pasa con la “división” entre los movimientos contra la guerra y la verdad del 11S? Algo sobre esta lamentable realidad fue aclarado en Boston la semana del 30-31 de enero. El sábado New England United, grupo asociado, celebró una conferencia contra la guerra. Al día siguiente Northeast 9/11 Truth celebró la suya, que en parte fue un análisis de los eventos de los días anteriores.

Como miembro del movimiento pacifista y como truther comprometido, asistí a la conferencia del sábado en la que fui uno de los líderes del seminario y de la primera mitad de la conferencia del Domingo (tuve que salir pronto debido a los viajes). Mis principales argumentos:

Hay una división que no ha sido iniciada ni mantenida por los miembros del movimiento por la verdad del 11S. Los truthers se mantienen tan orgullosos y firmes en su posicionamiento contra la guerra como cualquiera del movimiento pacifista, también se dedican plenamente a los fines de la justicia, igualdad y medio ambiente, al igual que los del movimiento contra la guerra.

La división es unilateral desde el movimiento contra la guerra, especialmente por parte de sus líderes y organizadores. Aquellos a nivel de bases confían y siguen el ejemplo de sus líderes. El resultado es una actitud generalizada hacia los miembros del movimiento por la verdad que va desde el escepticismo hasta una franca hostilidad. Esta es la razón por la que he elegido el título “El movimiento pacifista contra el movimiento por la verdad del 11 de septiembre”.

Una de las principales causas de la división unilateral es el trabajo de los agentes infiltrados del estado – espectros-- que tienen las instrucciones de crear esta división. Los chinos llaman a estos agentes “separadores”. El movimiento pacifista ha existido décadas, así que el Estado de Seguridad Nacional ha tenido mucho tiempo para infiltrar a gran cantidad de agentes en él. A sus habituales instrucciones de disimuladamente fomentar la división dentro de los grupos pacifistas y desbaratar acciones efectivas contra la guerra se añaden las nuevas órdenes de combatir al dinámico movimiento por la verdad.

El tercer punto es duro, lo sé. Sin embargo es un asunto al que se le debe hacer frente y de ninguna manera debería tomarse como algo que afecta a todos los miembros del movimiento pacifista. No estoy sólo en mi afirmación. En la conferencia de los truthers del domingo el primer tema fue “¿Cómo explicar la resistencia al 9/11 Truth en el movimiento pacifista?” Paul Zarembka, Catedrático de Económicas en la Universidad de Buffalo y editor de “La historia oculta del 11S”, ofreció cuatro razones. La primera: “agentes y 'guardianes' entre nosotros”. Sander Hicks, autor de La gran boda: 11S, los denunciantes y el encubrimiento, ofrecía siete razones. Su primera razón: “El Estado, COINTELPRO (programa de contrainteligencia)”.

Por supuesto, las actividades de los agentes infiltrados por el estado no explican completamente la división. Entre otros motivos se incluyen, temores de toda clase, desconocimiento de la historia, una potente cultura nacionalista militarista en los Estados Unidos y la razón más grande presente en todas partes, la traicionera complicidad de los principales medios de comunicación y de casi todos los llamados “medios alternativos”, que conspiran en una censura “de facto”, en su deliberada negación a la investigación informativa, a lo que se suma la guerra psicológica contra el movimiento por la verdad.

Estas explicaciones para la negación u hostilidad contra el movimiento por la verdad también se aplica a la población en general y a otros asuntos. Peter Phillips es Profesor de Sociología en la Universidad estatal de Sonoma en California, presidente de la Media Freedom Foundation/Project Censored y es miembro del Comité Director del movimiento por la verdad. Phillips y Mickey Huff declaraban en un artículo reciente: “Se evidencia ahora una emergencia internacional por la verdad, que es el resultado de la falta de una verdadera información basada en hechos y transparente sobre elecciones fraudulentas, investigaciones desacreditadas sobre el 11S, guerras preventivas ilegales, agravados por los medios de comunicación propagandísticos corporativos a lo largo del espectro de asuntos públicos. Añadían: “los consumidores de los medios de información corporativos – especialmente aquellos cuyo entendimiento es enmarcado principalmente por ese medio solamente – están inmersos en un estado de excitado delirio de desconocimiento”.

Mi estimación es que las operaciones operaciones encubiertas de agentes del gobierno son una razón clave para la mala conducta de los medios, así como la principal explicación para el antagonismo del movimiento pacifista contra el de la verdad por el 11S. La indudable existencia de agentes encubiertos y agentes provocadores no ha sido discutida en la medida necesaria. Se necesita dar más importancia a este tema.

Los seguidores del movimiento contra la guerra no se dan cuenta que al aceptar la explicación del gobierno sobre el 11S minan su propia oposición contra la guerra, escribía Paul Craig Roberts en Clearing House el 15 de septiembre de 2009. Una vez has aceptado que lo hicieron 19 terroristas musulmanes es difícil oponerse a castigarles por ello. Los activistas contra la guerra no entienden que si aceptan la premisa del gobierno para la guerra es imposible oponerse a ella.

continua: www.investigar11s.org/porlapaz.html