miércoles, 19 de mayo de 2010

El atentado terrorista de Times Square, segunda parte del atentado de los calzoncillos.

  • La versión oficial contestada.

  • Todas las “pruebas” de la conexión paquistaní llevan a la CIA y al MI6.

  • Nuevos datos sobre la masacre de Mumbai apuntan a Estados Unidos.

  • La conexión yugoslava y con el 11S.

  • La historia suena repetida. Ventajas de éste y otros los atentados.

    Alfredo Embid.
Supporters of the Jamat-e-Islami rally to support Faisal Shahzad,  the suspect accused of the failed Times Square car bombing, in Karachi  on May 6.
Foto AP: Manifestación en Karachi 06 de mayo.[1]


Resumen de los hechos:

En la noche del 1 de mayo gracias a “un astuto colaborador ciudadano” estadounidense (en realidad un vendedor ambulante), la policía descubre una furgoneta Nissan Pathfinder humeante en pleno centro de Manhattan en la plaza Times de New Cork.



Con gran montaje mediático y de seguridad, se desalojó a unas 10 mil personas[2], los heroicos servicios de seguridad vestidos de astronautas descubren un cargamento "listo para explotar".
Los explosivos, calificados de “armas de destrucción masiva”, resultan ser un popurrí de varias bombonas de gas propano habituales en las barbacoas, bidones con 20 litros de gasolina, fuegos artificiales, fertilizantes, y una olla de metal que contenía petardos conectados por cables a dos relojes. Es decir una monumental chapuza, cuyos materiales habían sido comprados en internet por la bagatela de 1.300 dólares.

Kevin Barry, asesor de la Asociación Internacional de Técnicos e Investigadores de Bombas dijo que el mecanismo de detonación carecía de la energía necesaria para configurar correctamente la explosión.

El peligroso terrorista identificado más tarde, era el propietario del coche bomba que había comprado personalmente tres semanas antes[3]. Una estrategia perfecta para mantener oculta su identidad. Además al parecer estaba un poco nervioso o distraído, porque se dejó las llaves de su casa en el interior del vehículo, aunque olvidó dejar su tarjeta.[4]

continua: http://www.ciaramc.org/ciar/boletines/cr_bol295.htm