domingo, 2 de febrero de 2014

28 PÁGINAS CENSURADAS DEL INFORME OFICIAL CULPAN AL MOSSAD DEL 11-S


Recientes revelaciones publicadas en el sitio web de Press TV, el New York Post y Veterans Today han cambiado la historia. 

La razón es simple: dos congresistas estadounidenses solicitaron leer el Informe del Congreso de la Investigación del 11-S, esta vez incluyendo los párrafos que el presidente Bush había ordenado eliminar. 

Ambos congresistas afirman claramente que las páginas censuradas del informe atribuyen toda la responsabilidad de la planificación y ejecución del 11-S en una o más agencias de inteligencia extranjeras, no -oficialmente- “terroristas”. Los movimientos que han seguido a esta revelación no dejan lugar a dudas: los atentados que cambiaron el mundo a peor fueron planificados por los aliados sauditas del presidente Bush Jr., con quienes forma un auténtico cártel petrolero, en particular con el jefe de los servicios secretos saudíes, Bandar bin Sultan, quien en septiembre de 2001 era embajador de su país en E.E.U.U. Pero no acaban ahí las responsabilidades: la ejecución de los atentados fue posible gracias a la implicación de los servicios secretos israelíes.

Lo que también está claro es que el papel personal del presidente Bush en el encubrimiento de todo esto protegió a los verdaderos autores del 11-S y empujó a los EE.UU. no sólo a dos guerras dementes, sino a aprobar medidas draconianas contra las libertades de los ciudadanos estadounidenses. 

La NSA y el golpe de Bush 

El 11 de Septiembre fue un golpe de estado contra la Constitución. Informes publicados la pasada semana despejan algunas de las razones por las que Bush mintió al pueblo estadounidense, al Congreso, a los militares y a los países aliados. El director de la administración Obama para la Inteligencia Nacional, James Clapper, ha desclasificado nuevos documentos que revelan cómo se le dio a la NSA luz verde para iniciar el seguimiento de comunicaciones en la caza de los terroristas de Al-Qaeda después del 11-S. La administración del presidente Barack Obama ha confirmado públicamente por primera vez ‘la existencia de actividades de interceptación autorizadas por el presidente George W. Bush,’ tales como la recogida de metadatos de Internet y el espionaje telefónico como parte del ‘Programa de Vigilancia Terrorista” (TSP). Las revelaciones son parte de la campaña de Washington para justificar las actividades de espionaje de la NSA, en plena crisis provocada por las revelaciones del ex contratista de la NSA, Edward Snowden. Clapper explicó que el presidente George W. Bush autorizó por primera vez el espionaje en octubre de 2001, pocas semanas después de los ataques del 11 de septiembre. 

"Podemos probar que Bush era totalmente responsable del encubrimiento de los autores del 11-S". 

Los artículos publicados la pasada semana en el New York Post de Rupert Murdoch, escritos por el miembro del Hoover Institute del AIPAC (Comité de Asuntos Públicos Estados Unidos-Israel), Paul Sperry, no sólo culpan al Príncipe Bandar de Arabia Saudita como el cerebro del 11-S, sino que también implican a Bush. 


continua: http://astillasderealidad.blogspot.com/2013/12/28-paginas-censuradas-del-informe.html