Red Voltaire, por F. William Engdahl, 9/12/2009 - El hombre apodado como “Dr. Gripe”, Profesor Albert Osterhaus, de la Unversidad Erasmo de Rotterdam de Holanda, ha sido identificado por los investigadores de los medios de comunicación como la persona que ha estado en el centro de la histeria de la pandemia de Gripe porcina H1N1. Osterhaus no es únicamente la conexión de una red internacional que ha sido descrita como “Mafia Farmacéutica”, es también el asesor clave de la OMS en cuanto a la gripe y está está íntimamente posicionado para beneficiarse personalmente de los miles de millones de euros de las vacunas, supuestamente destinadas a combatir la Gripe A.
A principios de este año, la Sala Segunda del Parlamento de los Países Bajos realizó una investigación sobre los presuntos conflictos de interés e irregularidades financieras del conocido doctor Osterhaus. Fuera de Holanda y de los medios holandeses la única nota de la investigación sobre los asuntos financieros de Osterhaus apareció en una pequeña nota de la respetada revista británica, Science.
Los credenciales y la experiencia de Osterhaus en su campo no estaban en cuestión. Lo que estaba en cuestión, según el breve informe publicado por la revista, son sus vínculos con los intereses corporativos que se verán potencialmente beneficiados de la pandemia de gripe porcina. Science ponía esta breve nota en su ejemplar del 16 de octubre de 2009:
“Durante los 6 pasados meses, uno díficilmente podía encender la televisión en Holanda y no ver la cara del famoso “cazador de virus” Albert Osterhaus hablando de la pandemia de la gripe A o al menos eso ha parecido. El científico, quien dirige un laboratorio de renombre internacional en Centro Médico Erasmus ha sido el Sr. Gripe. Sin embargo, la semana pasada su reputación cayó en picado tras ser acusado de haber estado avivando los temores a la pandemia para promover los intereses de su propio negocio en el desarrollo de la vacuna. La Cámara de Representantes holandesa ya había programado un debate de urgencia sobre este asunto cuando Science se dirigía a las rotativas”.
El 3 de noviembre de 2009, parecía que Osterhaus, de alguna manera había emergido con el daño bajo control. Una nota del blog actualizado de Science señalaba, “La Cámara de Representantes de los Países Bajos rechazó hoy una moción que pedía que el Gobierno cortara todos sus lazos con el virólogo Albert Osterhaus del Centro Médico Erasmus de Rotterdam, que había sido acusado de conflictos de interés en su papel de asesor del Gobierno. No obstante, el Ministro de Salud, Ab Klink, mientras tanto anunció una “Ley de transparencia” (Sunshine Act) que obligue a los científicos a que revelen sus vínculos financieros con empresas.
El ministro Ab Klink, al parecer amigo de Osterhaus , emitió posteriormente un comunicado en la página web del ministerio, alegando que el científico no era más que uno de los muchos asesores científicos del ministerio sobre la vacuna de la Gripe A y que este organismo sabía de los intereses financieros del científico. Nada fuera de lo común, simplemente búsqueda científica y de la salud pública, por lo que parecía.
Una investigación más exhaustiva sobre el asunto Osterhaus sugiere que el renombrado virólogo holandés puede estar en el centro de un multi-milmillonario euro-fraude de la pandemia que ha utilizado a seres humanos como cobayas, con vacunas no probadas y en casos que están saliendo a la luz ahora, que han resultado en muertes y parálisis corporales graves.
Continuará
WHO ‘Swine Flu Pope’ under investigation for gross conflict of interest, by F. William Engdahl*
A principios de este año, la Sala Segunda del Parlamento de los Países Bajos realizó una investigación sobre los presuntos conflictos de interés e irregularidades financieras del conocido doctor Osterhaus. Fuera de Holanda y de los medios holandeses la única nota de la investigación sobre los asuntos financieros de Osterhaus apareció en una pequeña nota de la respetada revista británica, Science.
Los credenciales y la experiencia de Osterhaus en su campo no estaban en cuestión. Lo que estaba en cuestión, según el breve informe publicado por la revista, son sus vínculos con los intereses corporativos que se verán potencialmente beneficiados de la pandemia de gripe porcina. Science ponía esta breve nota en su ejemplar del 16 de octubre de 2009:
“Durante los 6 pasados meses, uno díficilmente podía encender la televisión en Holanda y no ver la cara del famoso “cazador de virus” Albert Osterhaus hablando de la pandemia de la gripe A o al menos eso ha parecido. El científico, quien dirige un laboratorio de renombre internacional en Centro Médico Erasmus ha sido el Sr. Gripe. Sin embargo, la semana pasada su reputación cayó en picado tras ser acusado de haber estado avivando los temores a la pandemia para promover los intereses de su propio negocio en el desarrollo de la vacuna. La Cámara de Representantes holandesa ya había programado un debate de urgencia sobre este asunto cuando Science se dirigía a las rotativas”.
El 3 de noviembre de 2009, parecía que Osterhaus, de alguna manera había emergido con el daño bajo control. Una nota del blog actualizado de Science señalaba, “La Cámara de Representantes de los Países Bajos rechazó hoy una moción que pedía que el Gobierno cortara todos sus lazos con el virólogo Albert Osterhaus del Centro Médico Erasmus de Rotterdam, que había sido acusado de conflictos de interés en su papel de asesor del Gobierno. No obstante, el Ministro de Salud, Ab Klink, mientras tanto anunció una “Ley de transparencia” (Sunshine Act) que obligue a los científicos a que revelen sus vínculos financieros con empresas.
El ministro Ab Klink, al parecer amigo de Osterhaus , emitió posteriormente un comunicado en la página web del ministerio, alegando que el científico no era más que uno de los muchos asesores científicos del ministerio sobre la vacuna de la Gripe A y que este organismo sabía de los intereses financieros del científico. Nada fuera de lo común, simplemente búsqueda científica y de la salud pública, por lo que parecía.
Una investigación más exhaustiva sobre el asunto Osterhaus sugiere que el renombrado virólogo holandés puede estar en el centro de un multi-milmillonario euro-fraude de la pandemia que ha utilizado a seres humanos como cobayas, con vacunas no probadas y en casos que están saliendo a la luz ahora, que han resultado en muertes y parálisis corporales graves.
Continuará
WHO ‘Swine Flu Pope’ under investigation for gross conflict of interest, by F. William Engdahl*

