25/9/2009 -Un prolongado período apenas sin noticias de terrorismo en los EE.UU. se ha visto interrumpido esta semana al reportarse varios casos de detenciones de sospechosos.
La semana pasada las autoridades entraron por la fuerza en varias propiedades de Nueva York en relación con la detención de Najibullah Zazi, inmigrante legal de Afganistán residente en Denver. Las autoridades informaron el viernes de que creen que Zazi estuvo planeando atentados en el metro de Nueva York el 11 de septiembre, similares a los ataques de 2004 en Madrid. AP informó de que Zazi fue por el mundo a la caza de materiales para fabricar bombas de peróxido de hidrógeno para Al Qaeda, con la ayuda de asociados que disponían de tarjetas de crédito robadas para ayudarle a comprar grandes cantidades de peróxido de hidrógeno, acetona (principal componente del quitaesmalte de uñas) y un componente para el compuesto llamado TATP, el principal explosivo utilizado en los atentados terroristas de Londres de 2005. Zazi, quien operaba un carrito de café en Nueva York y conducía un servicio regular de transporte en el aeropuerto en Denver, sigue manteniendo que no es un terrorista. Ha sido trasladado a Nueva York para enfrentarse a los cargos.
El jueves, Maher Hosam Husein Smadi, jordano, de 19 años, fue arrestado, después de que aparcara un coche (que él creía estaba cargado con explosivos) frente a un rascacielos del centro de Dallas. Los explosivos eran falsos y le fueron proporcionados por un agente encubierto del FBI. Agentes encubiertos que hablaban árabe contactaron con Smadi, quien ha estado viviendo ilegalmente en un pequeño pueblo al norte de Texas o Dallas, después de que se descubriera que era un extremista defensor de la guerra santa contra los EE.UU., en una web anti-americana. La relación entre los agentes encubiertos y Smadi culminó con el suministro por parte del FBI de una furgoneta Ford Explorer Sport cargado con lo que Smadi creía que era un artefacto explosivo similar al utilizado por Timothy McVeigh en el atentado de Oklahoma City y que podría ser detonado por un teléfono móvil. Fue detenido inmediatamente después de tratar de detonar los explosivos infructuosamente.
Michael Finton, que también lleva el nombre de Talib Islam, fue arrestado en Illinois el miércoles por un supuesto complot para volar un edificio federal, acto que le llevó a ser acusado de intento de asesinato de empleados federales y tratar de detonar un arma de destrucción masiva. Finton, que según las autoridades idolatraba al ciudadano estadounidense que se convirtió en soldado talibán, John Walker Lindh, visitó Arabia Saudita en 2008 y regresó queriendo tomar medidas contra Israel. Mencionó su intención a un agente encubierto de la autoridad, que a su vez presentó a Finton a un agente encubierto del FBI. El agente del FBI más tarde suministró un vehículo cargado de explosivos a Finton, al igual que hiciera el FBI en el caso Smadi. El miércoles, Finton aparcó el vehículo frente a un edificio federal en Springfield, Illinois, y fue arrestado después de que tratara de detonar la falsa bomba con un teléfono móvil.
Daniel Patrick Boyd y Hysen Sherifi, dos hombres arrestados el mes pasado en Carolina del Norte acusados de planear actos terroristas en el extranjero, fueron acusados ayer por conspirar para asesinar a personal militar de los EE.UU. por medio de atentados contra la base de la Marina en Quantico, Virginia. La acusación oficial contra los dos aporta muy poca información aparte de acusar a Boyd y Sherifi de obtener mapas de la base y de pasar mucho tiempo haciendo un seguimiento de su actividad. Los fiscales dicen que Boyd, ciudadano de los EE.UU., pasó un tiempo en campos terroristas de Pakistán y Afganistán, y que luchó en el bando de Afganistán contra los soviéticos en la década de los 90. Sherifi, natural de Kosovo, es ciudadano legal de los EE.UU.
Dos hombres han sido vistos recientemente tomando una gran cantidad de fotografías en el sistema de metro de Filadelfia han suscitado preocupación para las autoridades. Hasta el momento, ninguno de ellos ha sido identificado, aunque la policía espera dar con ellos para preguntarles sobre "la naturaleza o la razón para tomar las fotografías."
Los funcionarios del caso dicen que los incidentes individuales no parecen estar vinculados. En cuanto al asesoramiento a un público preocupado, por ahora es un retorno a un consejo familiar: mantener la vigilancia, según el Departamento de Seguridad Nacional, e informar sobre cualquier actividad sospechosa al FBI a través de su línea de consejos en Internet (https://tips.fbi.gov /)