sábado, 2 de agosto de 2008

Se suicida el principal sospechoso de los ataques con ántrax

El fiscal iba a pedir la pena capital para el científico del Gobierno de Estados Unidos Bruce E. Ivins

AGENCIAS / ELPAÍS.com - Los Ángeles / Madrid - 01/08/2008

Bruce Ivins, un científico del Gobierno estadounidense identificado como el principal sospechoso de los ataques con ántrax de 2001, se suicidó. Un amigo suyo, que pidió no ser identificado, confirmó a Los Angeles Times que Ivins murió el pasado martes por una sobredosis de analgésicos. La fiscalía estudiaba la posibilidad de pedir la pena capital para él.

Los últimos siete años de su vida los pasó investigando los atentados con la sustancia tóxica, en los que murieron cinco personas, y que fueron efectuados poco después de los atentados del 11 de septiembre de 2001 contra las Torres Gemelas y el Pentágono. El veneno era enviado por correo a las víctimas, que quedaban expuestas tras abrir su correspondencia. Los sucesos provocaron una auténtica psicosis en todo el país y originaron en varias ocasiones el cierre de edificios oficiales.

El científico, de 62 años, había sido notificado hace poco de que se abriría un proceso judicial en su contra. Según la cadena CNN, Tom Ivins, hermano del microbiólogo, fue interrogado hace 18 meses por el FBI para ver si sabía algo de las cartas con ántrax.

La noticia de la muerte de Ivins, que no había sido identificado públicamente como sospechoso, se conoció poco después de que la justicia estadounidense absolviese a Steven Hatfill, otro científico que trabajó para el Gobierno, y que fue indemnizado con más de cinco millones de dólares.

Hatfill, que investigaba temas de biodefensa, fue durante mucho tiempo el principal sospechoso de los ataques y, según Los Angeles Times, la indemnización fue una forma de dejar vía libre para procesar a Ivins.

http://www.elpais.com/articulo/internacional/suicida/principal/sospechoso/ataques/antrax/elpepuint/20080801elpepuint_12/Tes





2 comentarios:

Carlos Norberto Mugrabi dijo...

Fundamentalismo, un resultado de no saber contar.

Caída de las torres, no se perdió la Dama pero se puso en jaque al sistema.
¿Cuáles y cuántos acuerdos se saltearon, incumplieron, transgredieron y violaron…?
El psicoanálisis tiene algo para decir respecto de la estructura, lógica por cierto.
El 11-S resume el destino libidinal cuando el sujeto es incapaz de tomar nota de la tiranía del individualismo, sea de quien fuere.
No todos los lazos sociales son éticos; sólo para los que cuentan con esta condición se debería reservar el término “Acuerdo”.
El terrorismo es como si se soltara un eslabón. No obstante –para poder sustentarse- suele asociarse a otros eslabones de la misma condición. Se forman sociedades ilegítimas que, en su intento por combatir lo que dicen combatir, refuerzan el error –éticamente grave- implícito en la idea que se tiene de unidad. La creencia fetichista en la unidad, responde a un déficit en el orden simbólico. Es la base del egoísmo.
La interjección, de muda estirpe pulsional, que alguno –del bando oficial- profirió luego del 11-S, al decir “Justicia Infinita”, debería servirnos como ilustración de lo que fomenta al círculo vicioso terrorista: la ignorancia de lo que significa, en el sentido aritmético y literario, contar. Carlos Norberto Mugrabi.

Anónimo dijo...

La verdad es que este tema de los "suicidados" es cada vez más descarado. Hasta el punto que sale la noticia más claro que el
agua en el mismo El Pais. http://www.elpais.com/articulo/internacional/suicida/principal/sospechoso/ataques/antrax/elpepuint/20080801elpepuint_12/Tes

Por un lado, a Ivans le "suicidan" y por otro lado, a Hatfill, le absuelven y le indemnizan con cinco millones de dólares. Y lo hacen con toda la cara de la prensa para demostrar a los demás "infiltrados o repentidos" lo que les pasa a los que hablan y lo que les pasa a los que no. Realmente el poder que demuestran con esta manifestación es el poder piramídico, es decir, el poder de uno arriba en el cúspide que se sostiene encima del poder de todos los borregos dormidos en sus cimientos. Por eso lo publican descaradamente, para que quede claro, que incluso saliendo la verdad en la prensa de consumo, NADIE te va a hacer caso ni echarte una mano. En cuanto a nosotros esto significa que no es necesariamente la censura y encubrimiento que mantiene al sistema Iluminati sino es la absoluta falta de voluntad de aceptar la responsabilidad que es saber la verdad. No es que el "pueblo" no sabe la verdad sino que no quiere saberlo ya que el pueblo niega aceptar la responsabilidad que la libertad conlleva y que la verdad reclama.