domingo, 15 de febrero de 2009

La verdad acerca de Lockerbie


Recuerdas lo malo que era el "terrorista" Gadafi..?
Que paso cuando exploto el avion ? .....efectivamente lo has adivinado ...otra bandera falsa :
http://homepage.mac.com/macduro/iblog/B1939547413/C706169750/E892326966/index.html

En Rebellion:

Luego de escribir sobre los “delirantes” que con regularidad se aparecen en conferencias para afirmar que el presidente Bush/la CIA/el Mossad/etc perpetraron los crímenes de lesa humanidad del 11 de septiembre de 2001, recibí una carta esta semana: de Marion Irving, quien teme que miembros de su familia pudieran estar en riesgo de convertirse en “delirantes” y en “voces que claman en el desierto”. Pero ni de lejos lo son.

La carta de la señora Irvine se refería al ataque terrorista a un avión en Lockerbie, Escocia, en el que perecieron 270 personas, y yo, al igual que ella, creo que hay muchos ángulos oscuros y siniestros en esa atrocidad. No estoy tan seguro de que la CIA no haya escenificado un falso robo de drogas a bordo y tampoco de que el diminuto agente libio Megrahi –finalmente condenado con la memoria de un sastre maltés como prueba– haya en verdad arreglado que se plantara la bomba a bordo del vuelo 103 de Pan Am en diciembre de 1988.

Pero tomo doblemente en serio la carta de la señora Irvine porque su hermano, Bill Cadman, estaba a bordo del 103 y murió esa noche en Lockerbie, hace 19 años. Era ingeniero de sonido en Londres y París y viajaba con su novia Sophie –quien, desde luego, también pereció– para pasar la Navidad con la tía de ella en Estados Unidos. Nada, por tanto, podría ser más elocuente que la carta de la señora Irving, de la cual debo tomar unas citas. Ella tiene serias dudas, dice, de que Libia haya participado en el ataque.

“Desde los primeros días de diciembre de 1988 –escribe–, hemos sentido que nos han ocultado algo... la llamada de advertencia de (la embajada de Estados Unidos en) Helsinki a la que no se le hizo caso, la presencia de la CIA en suelo escocés antes de que propiamente empezara el trabajo de identificar cadáveres, la conducta de Teflón de ministros y del gobierno: todo contribuyó a una profunda sensación de inquietud.

“Esta sensación llegó a un punto culminante cuando un miembro de la Comisión Presidencial Estadunidense sobre Terrorismo y Seguridad de la Aviación le dijo a mi padre que nuestro gobierno sabía lo que ocurrió, pero que la verdad no se sabría. En ausencia de la verdad, el peor escenario –que se sacrificaron vidas en expiación por las vidas iraníes perdidas en junio de 1988– cobra cierto grado de credibilidad. El avión fue derribado en los peligrosos momentos finales de la presidencia de Ronald Reagan.”

continua: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=58308