Hamid Karzai
Hamid Karzai, es un pastún del antiguo bastión de los talibán, Kandahar. Dirigió el gobierno interino del país desde diciembre de 2001. En junio de 2002, fue ratificado como Jefe de Estado por la Loya Jirga de Afganistán o Gran Consejo. Fue investido Presidente el 7 de diciembre de 2004.
Nació el 24 de diciembre de 1957, en Kandahar. Asistió a la Escuela Secundaria Habibia en Kabul y obtuvo una licenciatura y una maestría en ciencias políticas y relaciones internacionales en la Universidad de Shimla de la India. Su padre fue un líder político del Parlamento afgano, y era del mismo clan que el rey Mohammed Zahir Shah. Habla con fluidez el pashto, dari, urdu e Inglés.
Conexiones con los EE.UU.
Karzai fue llevado al redil de los EE.UU. hace mucho tiempo. En la década de 1980, mientras los muyahidines afganos luchaban contra los ocupantes soviéticos, ayudaba a organizar el "apoyo logístico" (facilitando los envíos de armas de los EE.UU.). Sin embargo, gran parte del tiempo por aquel entonces y más tarde lo pasó en los EE.UU., donde varios de sus hermanos y una hermana dirigían, y todavía dirigen los restaurantes afganos “Helmand” en Chicago, San Francisco, Boston y Baltimore. (Helmand es una provincia del oeste de Kandahar). Marc Erikson (Asia Times, 29 de enero 2002).
Zalmay Khalilzad
El hombre que vio el potencial de liderazgo de Karzai y lo reclutó para el rebaño fue el director del programa RAND (think-tank de Santa Mónica, California, que realiza principalmente tareas de investigación por contrato para el Pentágono), que fuera miembro del Consejo para la Seguridad Nacional de los EE.UU. y enviado especial de Bush en Afganistán, Zalmay Khalilzad (uno de los fundadores del Proyecto para el Nuevo Siglo Americano, PNAC). Como Karzai, Khalilzad es de etnia pastún (nacido en Mazar-i-Sharif, Licenciado por la Universidad de Chicago). Dirigió el equipo del Departamento de Defensa de Bush de la transición, sirvió como Vicesecretario de Defensa de Paul Wolfowitz y para el Departamento de Defensa de la administración Reagan-Bush. También al igual que Karzai (al que el mulá Omar pidiera una vez que representara a los talibán en la ONU), Khalilzad, apoyó desde el principio e instó a la participación del régimen talibán, para más tarde abandonar esas ideas cuando la verdadera naturaleza del régimen se hizo patente en 1998. Y una cosa más, que estos dos hombres tienen en común es que en 1996/97 asesoraron a la compañía petrolera estadounidense Unocal en el proyecto americano del oleoducto de 2 millones de dólares de Turkmenistán-Afganistán-Pakistán. En el 2000, Khalilzad invitó a Karzai para dirigirse al RAND en un seminario sobre Afganistán. El mismo año, Karzai también declaró ante la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado de los EE.UU. y se reunió periódicamente con Christina Rocca, que después sería ayudante del senador republicano de Kansas, Sam Brownback, que ha sido Secretario de Estado adjunto para asuntos de Asia del Sur.
Esas estrechas conexiones con la política exterior, seguridad y la comunidad de inteligencia de los EE.UU. ponen a Karzai bajo la sospecha de ser un títere del gobierno americano.
Hamid Karzai, es un pastún del antiguo bastión de los talibán, Kandahar. Dirigió el gobierno interino del país desde diciembre de 2001. En junio de 2002, fue ratificado como Jefe de Estado por la Loya Jirga de Afganistán o Gran Consejo. Fue investido Presidente el 7 de diciembre de 2004.
Nació el 24 de diciembre de 1957, en Kandahar. Asistió a la Escuela Secundaria Habibia en Kabul y obtuvo una licenciatura y una maestría en ciencias políticas y relaciones internacionales en la Universidad de Shimla de la India. Su padre fue un líder político del Parlamento afgano, y era del mismo clan que el rey Mohammed Zahir Shah. Habla con fluidez el pashto, dari, urdu e Inglés.
Conexiones con los EE.UU.
Karzai fue llevado al redil de los EE.UU. hace mucho tiempo. En la década de 1980, mientras los muyahidines afganos luchaban contra los ocupantes soviéticos, ayudaba a organizar el "apoyo logístico" (facilitando los envíos de armas de los EE.UU.). Sin embargo, gran parte del tiempo por aquel entonces y más tarde lo pasó en los EE.UU., donde varios de sus hermanos y una hermana dirigían, y todavía dirigen los restaurantes afganos “Helmand” en Chicago, San Francisco, Boston y Baltimore. (Helmand es una provincia del oeste de Kandahar). Marc Erikson (Asia Times, 29 de enero 2002).
Zalmay Khalilzad
El hombre que vio el potencial de liderazgo de Karzai y lo reclutó para el rebaño fue el director del programa RAND (think-tank de Santa Mónica, California, que realiza principalmente tareas de investigación por contrato para el Pentágono), que fuera miembro del Consejo para la Seguridad Nacional de los EE.UU. y enviado especial de Bush en Afganistán, Zalmay Khalilzad (uno de los fundadores del Proyecto para el Nuevo Siglo Americano, PNAC). Como Karzai, Khalilzad es de etnia pastún (nacido en Mazar-i-Sharif, Licenciado por la Universidad de Chicago). Dirigió el equipo del Departamento de Defensa de Bush de la transición, sirvió como Vicesecretario de Defensa de Paul Wolfowitz y para el Departamento de Defensa de la administración Reagan-Bush. También al igual que Karzai (al que el mulá Omar pidiera una vez que representara a los talibán en la ONU), Khalilzad, apoyó desde el principio e instó a la participación del régimen talibán, para más tarde abandonar esas ideas cuando la verdadera naturaleza del régimen se hizo patente en 1998. Y una cosa más, que estos dos hombres tienen en común es que en 1996/97 asesoraron a la compañía petrolera estadounidense Unocal en el proyecto americano del oleoducto de 2 millones de dólares de Turkmenistán-Afganistán-Pakistán. En el 2000, Khalilzad invitó a Karzai para dirigirse al RAND en un seminario sobre Afganistán. El mismo año, Karzai también declaró ante la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado de los EE.UU. y se reunió periódicamente con Christina Rocca, que después sería ayudante del senador republicano de Kansas, Sam Brownback, que ha sido Secretario de Estado adjunto para asuntos de Asia del Sur.
Esas estrechas conexiones con la política exterior, seguridad y la comunidad de inteligencia de los EE.UU. ponen a Karzai bajo la sospecha de ser un títere del gobierno americano.
