miércoles, 24 de noviembre de 2010

OTAN: Una ONU... a la fuerza

Escrito por: Cordura el 20 Nov 2010 - URL Permanente
La UE y el FMI ya no rescatan sólo bancos, además “rescatan” países. Así se llama ahora a la expropiación definitiva de la soberanía de un país, en este caso Irlanda. Otra vez el viejo Orwell: “La libertad es la esclavitud.”
La OTAN aprueba su estrategia para actuar en cualquier lugar del mundo. Sólo se está oficializando algo que ya era una realidad. Si acaso, se añade el ya seguramente definitivo doblegamiento de Rusia a la estrategia imperial-globalista (más allá del “atlantismo”). La OTAN, convertida en la auténtica ONU de facto (u “ONUF”, por ser “...Unidas a la Fuerza”).
«El posible rescate de Irlanda no está en la agenda formal pero es probable que los líderes traten también esta cuestión», podemos leer en un despacho de Europa Press. Parece que las cumbres de la OTAN “ya” son mucho más que un foro militar.
Por cierto, al evento llega el pobre Zapatero flanqueado por sus dos ministras trilateralistas:* Chacón, de Defensa, y Jiménez, de Exteriores. Ni que ese buen hombre fuera a tener ya alguna tentación antisistémica...
Entretanto, el Frente Polisario empieza a hacer sonar sus tambores de guerra. Aunque el final del presente conflicto sea imprevisible, se ajusta así, conscientemente o no, al guion del gobierno marroquí, que no en vano asaltó un campamento saharaui el mismo día en que se iniciaban las negociaciones entre ese gobierno y el Polisario en el marco de la ONU.
Mal le puede ir al pueblo saharaui si quienes deciden sobre su destino en la práctica son algunos de sus autoproclamados amigos. En concreto, los que integran el cínicamente llamado “Grupo de Amigos del Sahara”. Lo componen (!!!) Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Rusia y España. O sea, la espina dorsal de la “nueva” OTAN (más la débil potencia española). Todos ellos, hoy más bien amiguetes de Marruecos. Al final, como mucho, el Sahara Occidental accederá a una “independencia” sin soberanía (o sea, como cualquier otro país actual, pero tras un proceso aún más humillante y brutal). Con sus recursos –los que queden–, bajo el control perpetuo de las potencias chupópteras, a saber: los susodichos “amigos” y el enemigo marroquí.